lunes, 12 de abril de 2010

¿Como florece y se distingue la herejía?


La capacidad de distinguir la verdad del error  o con mayor precisión, distinguir la verdad de las verdades a medias.  El error por lo general es fácil de detectar, pero al encontrarse con una mezcla de verdad y error se dificulta mucho su clasificación y definición.
¿Recuerda la historia de caballo  de Troya que fue dejado fuera de la ciudad? Los conquistadores sagaces fingieron una rendición y lo dejaron como un regalo para la ciudad, luego desaparecieron en una aparente retirada.  Un sacerdote advirtió a los ciudadanos que no confiaran en el enemigo así viniera con muchos a obsequios. 
Usted conoce el resto de la historia.  Tras la introducción del caballo de madera en la ciudad, los soldados salieron de su interior y abrieron las puertas para dar entrada a la multitud de invasores.  Hoy día el enemigo ya ha entrado por nuestras puertas.
¿Cómo florece la herejía?
Los falsos maestros que están en medio de nosotros no niegan de forma expresa y directa las enseñanzas de la Biblia, porque al hacerlo su audiencia disminuiría bastante.  Lo que hacen es mucho más sencillo: ignoran los pasajes que no se ajustan a su agenda de unidad, prosperidad y revelación especial.   Al proclamar la falta de unidad como el pecado más grande, se permite el florecimiento de las aberraciones doctrinales que puedan imaginarse.  Si alguien manifiesta preocupación por la sana doctrina, es silenciado con rapidez y tildado de cazador de herejías y persona no grata.
¿Cómo son capaces los maestros falsos de engañar a tantos evangélicos o cristianos para que apoyen su causa? Han adoptado principios de interpretación que les permite tomar la Biblia y torcerla para producir cualquier cosa que se les antoje.  En lugar de seguir principios sanos de interpretación, tuercen las Escrituras como Pedro advierte en (2 Pedro 3:16).
¿Cuáles son esos principios erróneos?
·         Prosperidad del Antiguo Testamento para creyente del Nuevo Testamento.
Según esas personas no es necesario tomar decisiones difíciles sobre el presupuesto ni cambiar el automóvil nuevo por uno usado porque Dios nos sacará de todas las deudas, si estamos dispuestos a enviar al evangelista nuestra promesa de fe.  Una de estas personas dijo: si usted planta una semilla, su cosecha ya está lista para ser recogida.
A cualquier persona que cuestione estas necedades se les dice: ¿quién es usted para decir lo que puede y no puede hacer Dios?, por supuesto, la cuestión no es que puede o no puede hacer Dios, sino determinar que esto sea lo que El ha prometido en realidad, y saber si tenemos o no el derecho de insistir en que El cumpla esa supuesta promesa.
Las palabras del falso profeta y los que tienen comezón de oír están bien sincronizados.
·         Toda pobreza y enfermedad es del Diablo.
Según este argumento, como nosotros tenemos poder absoluto sobre el Diablo, es obvio que podemos reprender toda situación de enfermedad y pobreza para así ser sanos y prósperos.  Pablo tuvo un aguijón en la carne, un mensajero de Satanás que le abofeteaba (2Corntios 12:7). Sn embrago, al rogar al Señor sobre este asunto en tres ocasiones, Dios no optó por librarlo, sino que compensó la situación al concederle gracia Para soportar la prueba. S usted estudia la vida de los Apóstoles, encontrará que ninguno recibió riqueza y salud, a la mayoría de ellos se les dio persecución, tiempo en la cárcel y martirio.
·         La continuación de la revelación.
Tres autores carismáticos que en términos generales simpatizan con las manifestaciones del Espíritu, han escrito acerca de las apreciaciones erróneas que tuvieron sobre lo que sucedió en Toronto.  Uno de ellos, Peter Fenwik, escribió: mi temor más grande radica en el hecho de que la Biblia haya dejado de ocupar el lugar que tuvo antes de la comunidad evangélica.  Es indudable que toda la controversia alrededor  de la bendición de Toronto es en realidad una batalla definitiva sobre el valor y la importancia de la Biblia.  Dijo además que la bendición de Toronto no habría podido comenzar si no fuera por la aceptación de prácticas no Bíblicas.
A las personas que preguntaron por qué sucedían ciertas cosas que no se encontraban en la Biblia, los líderes respondieron con el versículo: “He aquí yo hago cosa nueva” (Isaías 43:19).  Por supuesto desconocen el hecho de que en el contexto bíblico, esa cosa nueva es que Dios hará regresar a los judíos del exilio, los volverá a instalar en la tierra prometida y establecerá el reino futuro del Mesías.
La noción misma de que Jesús mismo tomó la naturaleza de Satanás, o la idea de que Jesús volvió a nacer en el infierno, o la herejía de que todos nosotros somos tan divinos como Jesús, al igual que cientos de otras absurdas han sido reveladas a uno o más de los que se arrogan el título de profetas.  5 millones de personas que creen lo que ellos dicen.

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