Una de las cosas que más me molesta en situaciones donde se debaten distintos puntos de vista, es cuando se sataniza una posición para dar por válida y certera la otra. Para colocarnos en contexto, quienes nos adversan a nosotros los bautistas reformados, no hacen otra cosa sino decir: “cuidado con la doctrina de la teología reformada, es muy peligrosa”. De hecho, se han escrito documentos y reportajes con este tipo de enunciados.
En las iglesias de nuestro país (Venezuela) solemos escuchar a los maestros y predicadores decir públicamente: “Cuidado con la teología reformada, es peligrosa”. ¿Creen Uds. apreciados lectores que está es la forma y la manera de tratar con un asunto que para ellos es delicado? Me pregunto yo: ¿Por qué no le dicen a su congregación que la estudien y vean si realmente “existe un peligro”? No será acaso que las bases doctrinales de esas iglesias son tan escuetas que su argumento es bajo y deplorable, que cualquier joven que estudie la doctrina de la teología reformada se persuada que es la verdad bíblica e histórica.
